Espray de aire comprimido para limpieza de PC


Una de las formas prácticas y eficaces para limpiar el PC o los periféricos, son los espays de 'aire comprimido' (aunque mal llamados así, pues realmente lo que contienen es gas comprimido).

Existen múltiples marcas de estos productos en el mercado, si bien todos ellos vienen a ser bastante similares unos de otros. Disponen de unos precios que varían ligeramente, en función de la cantidad de gas licuado que llevan, y en algún caso de excepción de la presión de salida.

Con el objetivo de poder aclarar posibles dudas sobre estos aerosoles, vamos a intentar responder a algunas preguntas que nos pueden surgir en su compra o uso.

Si alguien desea hacer alguna aportación sobre algo que no se ha mencionado, o quiere añadir más información sobre este tema, le agradecería que dejase un comentario para compartirlo con todos. Gracias.


Información básica. Lo que necesitas saber.

¿Qué contiene el bote de espray de aire comprimido?

Primero aclarar que es obvio que cuando decimos "aire", también estamos hablando de un gas o mezcla de gases, los cuales se hayan en el ambiente. Pero normalmente al referirse al "aire" lo hacemos con respecto al fluido que respiramos y que forma parte de la atmósfera.

Estos aerosoles no contienen simplemente "aire" metido a presión en su interior, sino que su contenido se basa en una mezcla de gases denominados hidrocarburos (que pueden ir mezclados con aire o no), los cuales al estar sometidos a presión, se encuentran en estado líquido dentro del recipiente. Al permitirse su salida, la sustancia cambia de estado líquido a gaseoso, que es su estado normal a temperatura y presión ambiental.

Al tratarse de gases, teóricamente no deben generar cargas eléctricas estáticas como sucedería con el aire atmosférico. Además de tampoco contener humedad, la cual puede condensarse sobre los componentes electrónicos y provocar una posterior oxidación.

¿Por qué sale líquido si se usa mucho tiempo seguido?

Como hemos dichos antes, el bote contiene un gas licuado, que al liberarse de la presión se convierte en gas. Al salir al exterior y como todos los gases, tiende a expandirse todo lo posible y de ahí que salga con fuerza.
Dado que son gases comprimidos a baja presión, digamos que no tienen suficiente "fuerza" como para cambiar de estado violentamente. Por lo que al hacer un uso muy seguido, ocurre que al liquido no "le da tiempo" a convertirse en gas.

¿Es malo si cae el líquido sobre componentes electrónicos?

No. Se tratan de gases que no provocan oxidación y que no dañan ningún circuito. Simplemente la sustancia pasará a estado gaseoso en unos instantes, y nosotros solo observaremos que se evapora sin dejar rastro.

Aunque eso sí, no es precisamente lo ideal que salga líquido. Ya que de ese modo estamos desperdiciando producto, que en las condiciones correctas es gas limpiador. Así que mejor usar ráfagas cortas y dejar descansar de cuando en cuando.



¿Por qué se enfría el recipiente?

Sin entrar en detalles complicados, un gas cuando se comprime desprende calor (energía), y cuando se descomprime necesita absorber calor para poder retornar a su estado gas. De modo que al salir "roba" el calor de aquello que tiene más próximo; siendo en este caso lo más cercano el propio recipiente que contiene el gas.

Con un ciclo de compresión/descompresión un tanto similar, es por ejemplo, como enfría los alimentos el frigorífico que tenemos en casa.

¿Qué hago si el bote está muy frío?

Preferiblemente no tocar directamente el bote para evitar riesgo de congelación en las manos (aunque sería un caso poco habitual). Posteriormente dejar reposar el bote hasta que éste vuelva a estar a temperatura ambiente. De no hacer esto último, acabará saliendo líquido, puesto que el fluido no tiene calor (energía) próximo a él para poder cambiar de estado.

¿Hay que tomar algún tipo de precaución al usarlo?

Pues si. Algunas como:

¡Nunca hay que calentar el bote ni exponerlo a una fuente de calor! Ni siquiera aunque aparentemente parezca congelado. Tampoco intentar perforarlo. Cualquiera de éstas cosas podría ocasionar que el bote explotase.
Hay que tener en cuenta que los hidrocarburos que contiene son altamente inflamables (propano, butano, etc).

¡Los aparatos siempre deben de estar apagados y a ser posible desenchufados! Puesto que una chispa también podría inflamar el gas.

Tampoco se debe apuntar el chorro del producto contra ningún ser vivo, ya que el gas puede ser perjudicial además del consiguiente riesgo de congelación.

Deben emplearse en espacios que se encuentren más o menos bien ventilados.

Y por supuesto, debe mantenerse fuera del alcance de los niños.

¿Son todas las marcas iguales?

Quizá como en tantos otros productos, sea la experiencia de otros usuarios que lo han probado anteriormente, lo que mejor pueda decidir si comprar una u otra marca.
Es importante que el etiquetado del producto esté en tu idioma, ya que allí aparecen las instrucciones del fabricante. En algunos casos nos dan indicaciones que nos pueden resultar de utilidad.

Algunos esprays indican que se trata de un producto con algo más de presión, para poder limpiar mejor las rejillas de disipadores de calor y lugares donde la suciedad es más difícil de quitar. El tema de la presión sería algo pendiente por verificar, puesto que después de haber probado en mi caso particular diversos productos, no se aprecia diferencia. Quizá porque ésta diferencia sea tan sutil, que sin medirla con instrumental no se perciba.

Todas las presentaciones llevan o deberían llevar un fino tubo de plástico para colocar en la salida, y así poder limpiar en zonas de difícil acceso además de concentrar el chorro en un lugar concreto.

Los botes acostumbran a ser de 400 ml de capacidad (aunque la cantidad puede variar), y vienen indicados en mililitros, pues como hemos explicado antes el fluido en su interior está en estado líquido.

¿Es seguro usar estos productos?

Si se toman las precauciones adecuadas si. Hay que pensar que también usamos muchas otras cosas como desodorantes, ambientadores y demás, que también están impulsados por los mismos tipos de gas y nadie los encuentra peligrosos.
Quizá la verdadera pega sea el coste económico que pueden suponer, dado que los precios de los botes son algo caros para la duración que tienen. Por eso últimamente muchos usuarios, están adquiriendo aparatos eléctricos que disparan aire por la fuerza de un pequeño motor. Y es que si se limpia un ordenador a conciencia, un bote no dura más que para dos usos (400ml).

Si quieres saber más acerca de los aerosoles


Actualmente, todos los aerosoles suelen estar libres de CFC (Clorofluorocarbonos). Esto es debido a que las moléculas de este tipo atacan la capa de O3 (ozono), y por tanto dañan la atmósfera. Así han ido sustituyéndose casi todos los gases CFC y HCFC por otros menos perjudiciales con el medioambiente. Como por ejemplo en el caso del CCl3F (CFC-11) muy usado sobre todo como disolvente, y que ha sido reemplazado por otros gases según la finalidad deseada.

En el caso de los propelentes para productos domésticos, se han reemplazado en su mayoría por hidrocarburos combustibles (propano, butano, isopropanol, etc), los cuales no están combinados con otros átomos como puedan ser el Cl, Br, S, o F (cloro, bromo, azufre o fluor).
La efectividad sin los CFC disminuye ya que tanto CFC como los HCFC (que derivan de los anteriores), son menos reactivos, más refrigerantes y quizá incluso más económicos. Pero eso si, son más tóxicos y demostradamente perjudiciales para el medio ambiente.


Fuentes:



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